La pregunta por “el sentido” siempre ha sido un cuestionamiento propio del ser humano que se ha tratado de contestar a lo largo de la historia y se ha llegado a distintas respuestas. Ahora nos referiremos específicamente a la acepción existencial de esta pregunta ¿Por qué estamos aquí? ¿Por qué y para qué vivimos? Necesitamos contestarnos esto para poder estar tranquilos, sentir que nuestras vidas tienen sentido y que las cosas que realizamos tienen algún sentido más allá del hacerlas, para así poder levantarnos en las mañanas y continuar con nuestro diario vivir.
¿Pero en qué podemos poner nuestros ojos buscando una respuesta? Usualmente no en el mismo ser humano. Quizás sea nuestra naturaleza mortal e imperfecta la que nos hace buscar soluciones en entidades y conceptos superiores a nosotros, universales, así podemos sentirnos cobijados y amparados ante estas llamadas “fuentes dispensadoras de sentido”. Algunas de estas fuentes pueden ser el amor, el saber, la religión, la ciencia, el arte, la política, etc. Podemos dividir estas fuentes en fuentes referenciales dentro de las que encontramos el amor, la lucha, el dominio, el trabajo, el juego, el saber, la creatividad y la muerte; y en fuentes pragmáticas, que incluyen el arte, la técnica, la ciencia, la economía, el derecho, la política, la moral, la filosofía y la religión, estas últimas están condicionadas por el contexto en el que se está viviendo, lo que las diferencia de las fuentes referenciales de sentido.
El ser humano está lleno de preguntas, eso lo podemos vislumbrar desde el inicio de las civilizaciones, y en la forma en que se responden a estas es cómo se conforman sus creencias y mitos, y a partir de ellas se desarrollan las culturas. Son estas mismas preguntas las que han marcado fuertemente todas las épocas y han sido características fundamentales de diferenciación entre ellas. La Antigüedad, se caracteriza por el politeísmo de las culturas griega, romana, egipcia, entre otras. La Edad Media se identifica por su monoteísmo y teocentrismo. La edad Moderna por el cuestionamiento del teocentrismo anterior, anteponiendo al hombre, dando paso al antropocentrismo.
En este constante cuestionamiento el ser humano busca encontrar una forma o un algo que responda al menos a una de sus preguntas, pero principalmente a una de las más grandes anteriormente mencionadas, sobre el sentido de la vida, esperando encontrar ese algo que le dé un fin. Porque tendemos a eso, a buscar un fin para todo, un por qué o un para qué. Pensamos que todo puede ser respondido lógicamente, que todo debe estar al alcance de nuestra mente, y es justamente ahí cuando la religión utiliza como herramienta a Dios, un ser supremo que puede dictar leyes o sentidos, que a su vez es escuchado y acatado por quienes se encuentran en un nivel inferior a él, y que además brinda amor, por ende se le respeta y se escuchan sus mandamientos. Así la religión queda como fuente dispensadora de sentido.
Wilhelm Weischedel, plantea que al preguntarse el hombre por el sentido, va formando cadenas de sentido, las cuales son preguntas tras preguntas que parten desde lo más particular hasta lo más universal, respondiéndose las unas a las otras hasta llegar a las más grandes, a las cuales es difícil dar una respuesta, pudiendo peligrar y caer todo en un sin sentido. Aquí es donde nosotros planteamos que es el momento en que se recurre a la fe en dios para dar coherencia y respuesta a lo que ha caído en duda.
El hombre desde sus inicios ha creado entes divinos que le ayuden a entender los fenómenos naturales, el funcionamiento del mundo y en general a las cosas inexplicables a su vista. Con el desarrollo de las civilizaciones los hombres fueron creando cada vez religiones más sofisticadas, cada una con sus propios principios morales y leyes que seguir. Así se fue instaurando un Dios, manantial de sentido capaz de dotar de este a toda su creación. Frente a un Dios así no habría lugar para preguntarse acerca del sentido. Esto queda plasmado en la respuesta que da Leibniz a la pregunta “¿Por qué el ser que no más bien la nada?”, Leibniz dice “Porque Dios es”.
Durante largos siglos el cristianismo ha entregado las respuestas necesarias para la tranquilidad de los seres humanos (este es sólo una ejemplificación más específica, ya que, como bien sabemos, existen diversas religiones que entregan este tipo de respuestas pero de formas diferentes y que muchas veces concuerdan). Estas respuestas se ven sustentadas en la Biblia, donde incluso está inscrita la historia de la creación del universo y del hombre. En ella también se encuentran los valores cristianos que rigen las religiones, pero lo realmente importante y sobresaliente de este libro, es que se le considera la palabra misma de Dios, un escrito realizado por el hombre, pero inspirado directamente por Dios. Además sostiene respuestas que nacen a partir de preguntas generadas por el miedo, como es la incertidumbre de lo que viene después de esta vida, llevando al ser humano a aferrarse a algo que esté más allá de su entendimiento o de su “realidad”. Sentir que respira y vive su existencia como un tránsito a algo mayor. La necesidad de sentir que la vida vale la pena más allá de algo únicamente terrenal, la esperanza de que exista algo más elevado que el diario vivir. El sentirse amparados cuando se pierde a un ser querido, esperanzas que se necesitan para poder creer que no se ha perdido completamente y que hay un lugar mejor donde habrá un reencuentro. Algo que justifique el actuar “bien” en vida y que muchas veces va en contra de lo que se quiere hacer en realidad, en una especie de recompensa por lo sufrido y sacrificado. En fin, la esperanza de que algo mejor vendrá o continuará.
Pero también está alojado en el ser humano esa necesidad casi imperiosa, movida igualmente por el miedo, de creer en aquel Dios que nos salvará de todas aquellas cosas terribles que ocurren en nuestras vidas, de salvarnos de la maldad, lo oscuro y las tristezas y vacíos que estas provocan. Es la figura del pecado, como la han catalogado las distintas religiones, la que básicamente genera en los seres humanos el alejamiento de la figura de divinidad, porque para asegurar una vida tranquila y feliz junto al lado de Dios, debemos tener un comportamiento intachable, ser limpios de cuerpo, alma y espíritu para poder optar a todas esas bondades que sólo Dios nos puede entregar. Como lo plantea la iglesia, sobretodo la cristiana, Dios a través de su Hijo Jesús vino a vencer los pecados del hombre pero también a vencer todas las obras del diablo. Este punto es importante porque es aquí donde se revela la otra necesidad que genera sentido a la vida de las personas, el hecho de creer que todas las cosas “malas” que ocurren en sus vidas es producto de un algo o alguien, en este caso la figura del diablo, primer gran pecador y traicionero de la figura de Dios. Recordemos que según los relatos bíblicos este fue quien, en forma de serpiente, persuadió a Eva para que probara el fruto prohibido por Dios. En definitiva es este factor de maldad el que hace que la gente peque, interviniendo en ellos para que cometan actos de maldad en contra de los mandamientos de Dios. Por tanto, la figura del diablo también se presenta como una especie de pretexto en la que el hombre hace recaer todos sus males, como si estos fueran externos a ellos, como una fuerza superior que los obliga y condiciona a pecar. Por tanto en esta lógica, si hay una fuerza mas allá de ellos que los obliga a pecar, también tiene que haber una que los ayude a salir de ese pecado.
Como lo menciona la Biblia, la carne es la estructura en donde supuestamente se manifiesta la maldad puesta en nuestro espíritu por el diablo, para torcer el camino hacia Dios, contaminando así los corazones, el racionamiento, el concepto de quiénes somos, la forma de desenvolvernos, en dónde se va poniendo la confianza, lo que va alejando a la persona de la verdad de Dios. “Es fácil reconocer lo que proviene de la carne: libertad sexual, impurezas y desvergüenzas, culto de los ídolos y magia, odios, ira y violencia, celos, furores, divisiones, sectarismo y envidias, borracheras, orgías, y cosas semejantes; les he dicho, y se lo repito: los que hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios”. – Gálatas 5: 19 – 21.
Y todo esto basado en la premisa de que no es la voluntad del hombre la que destruye las obras de la carne, la maldad, sino el espíritu de Dios, por tanto, único salvador. “No se engañen, nadie se burla de Dios: al final cada uno cosechará lo que ha sembrado. El que siembra en la carne, y en la propia, cosechará de la carne corrupción y muerte. El que siembra en el espíritu, cosechará del espíritu la vida eterna”. Gálatas 6: 7 – 8.
Son precisamente en estos elementos en donde se fundan las principales críticas a los movimientos religiosos, ya que el ser humano para optar a un bienestar en su vida, tiene que dejar de lado muchas otras acciones que puede realizar, coartando así la libertad de acción y decisión que puede llegar a ejercer.
En el momento histórico que vivimos, siglo XXI, en una era posmoderna, el concepto de Dios ha tenido sus cambios con respecto a las concepciones en otras épocas, mencionadas anteriormente. Con lo cual los cambios y evolución sociales han generado una transformación en las formas de seguir creyendo en alguien o en algo que puede dar sentido a sus vidas.
Se ha producido desde hace décadas, progresivamente, una desconfianza para con la iglesia como institución, no hacia dios como dotador de sentido a las vidas, sino que hacia las instituciones que predican la religión. Con lo que se han empezado a crear nuevas figuras o nuevas maneras de ver las mismas figuras, adaptándolas a nuestro tiempo y acercándolas a nosotros, sacándolas de su institución eclesiástica. Es tanta la represión, la culpa que se impone de parte de esta y las paradojas y contradicciones en que ha caído en los últimos tiempos que se ha visto manchada por diversos factores como la corrupción y la mentira, perdiendo gran parte de la credibilidad que poseía hace un tiempo atrás.
Hoy en día, la humanidad vive una especie de crisis de sus creencias al no encajar la antigua imagen inquisidora. En estos tiempos postmodernos, el hombre sufre un desapego de su antigua fuente de sentido. Las cadenas que menciona Wilhelm, a veces caen en contradicción, generando confusión y desarmonía en la persona que vive aquellas contradicciones, lo que la lleva a un desequilibrio por el cual se pregunta cuál es el verdadero sentido de las cosas, si está bien encaminado y si es él mismo como persona quién está mal o si está mal porque su alrededor está mal, no sólo su ser en el mundo, sino que el mundo mismo es el desequilibrado y no está funcionando de manera armónica. Por lo que comienza a caer en un sin sentido y a recurrir a fórmulas de creación de sentido, y una de ellas es la religión, pero vista de manera distinta a cómo se veía en otras épocas.
Por ejemplo, si hay alguien sumido en la prostitución y después de muchos años, por equis motivo, se empieza a preguntar por qué está metido en aquel trabajo, su vida comienza a desmoronarse, preguntándose por si está arriesgando su vida, si tiene algún fin lo que hace, si es que está bien, si él fue el culpable u otro de que llegara a eso, si es víctima o no de una sociedad; y así se van generando las cadenas de sentido, a las que finalmente la mujer o el hombre, al no tener más respuestas, puede recurrir a refugiarse en la fe para dar sentido a lo que hace y creer que en algún momento Dios le dará el sentido a sus vidas, o radicalmente salir de aquel mundo y comenzar una nueva vida en base a esta fe. Wilhelm plantea que en verdad, en el fin de todas las cadenas de sentido que componen nuestras reflexiones, no está claro si hay una instancia absoluta y universal que le dé sentido a todas, sólo existe un “Vonhower”, un “desde dónde” , en el cual todo puede llegar a tener sentido como también perderlo del todo . - Holzapfel, Cristóbal. La teoría del sentido de Wilhelm Weischedel. Documento de apoyo Postgrado en Filosofía, Universidad de Chile. P. 9.
Es por esto que hoy en día se busca humanizar más la imagen de Dios, para hacerla más cercana y accesible, lo que es una necesidad de los tiempos que vivimos el acercar a la realidad mundana las divinidades y así no perderla. Una imagen o concepción mas limpia, más pura, menos estricta, más cómoda de creer, algo que no tenga condiciones para creer en ella, una concepción mucho más libre respecto a la forma de pensar de cada uno. El cambio interno del ser humano se ve reflejado en la búsqueda de un Dios más piadoso y alejado de la institución, más humano. Para que el ser humano pueda seguir siendo sustentado por esta fuente principal de sentido.
Esta quizás haya sido una salida fácil, una respuesta cómoda ante los cuestionamientos acerca del sentido, los hombres sumidos en sus religiones se avocan a seguir las reglas para satisfacer a sus dioses y hacen de eso el sentido de sus vidas, con reglas y religiones que no son más que una simple creación humana.
El hombre, en la religión, además del sentido, encuentra la esperanza de estar bajo la tutela de este ser superior, un padre quizás, a quien puede acudir buscando ayuda ante los problemas, consuelo y apoyo incondicional y que le brinda respuestas a todo, y así no tiene que buscar más respuestas a aquellas preguntas que lo aquejan, ya que si se comenzara de cero por otro camino implicaría un gran trabajo y proceso de auto convencimiento en ese nuevo sendero, por lo que Dios vendría siendo la forma más rápida y sencilla de creer. Algo que está sobre nuestro entendimiento, pero que por alguna extraña razón nos aferramos a él casi ciegamente. Por lo que cabe preguntarse ¿Es el hombre creación de Dios o Dios creación del Hombre?
La pregunta final del escrito es muy interesante y resume muy bien el derrotero de la reflexión que le antecede. Resta, no obstante, que la reflexión se dirija más resueltamente hacia dicho punto. Una traba importante la constituyen lugares comunes como la recurrencia a la pregunta (como ínsita en el ser humano), a la definición de nuestra era como posmoderna o al problema del mal. En efecto, es preciso argumentar mejor la vinculación entre la religión y el mal como ligados al problema de la búsqueda del sentido. Asimismo, sería un gran aporte profundizar en la cuestión de la carne para integrarla mejor a la reflexión. / La falta de profundidad de la discusión del Blog continúa presente en el trabajo a través de los lugares comunes mencionados.
ResponderEliminarpodriamos profundizar el tema castigo a partir del miedo utilizado por parte del cristianismo para mantener a los seguidores, y como estos lo cuestionan...se pierde el miedo, no se teme a ser castigados, por lo tanto se cae en el sin sentido de la religión y sus dioses...comienza una nueva busqueda
ResponderEliminaren el anticristo de nietzsche salen hartas observaciones al tema de Dios y cómo lo toma el cristianismo...y habla específicamente del castigo en una parte, la instalacion del pecado y su posterior castigo o perdón, y que es una de las cosas que según nietzsche como que degeneran, no es la palabra adecuada, pero como que hacen que la religión cristiana se transforme en algo que no conserva la esencia o el sentido que proponía Cristo, como persona que tenía su manera de ejercer la religión. no se si me di a entender, la cosa es que plantea que el castigo se impone como para presionar y promover esta "actitud cristiana" de no criticar, no ir más allá en la vida, sólo agachar la cabeza, y hacer el bien por sobre todas las cosas, pero ni siquiera haciendo el bien, sino sólo preocuparse de uno mismo y de ser "un buen cristiano" y a los demás ayudarlos por medio de la caridad y las limosnas, para así ganarnos el cielo, es como que el cielo da sentido a la vida, no la vida aquí y ahora. da lo mismo como estemos aquí, lo bueno viene después, por lo que hay que preparar ese camino hacia el más allá, no cometiendo pecados y siendo un buen cristiano. eso por ahora..es una interpretación mía mas que nada, pero voy a echarle una repasada al libro para profundizar más el comentario....
ResponderEliminar...creo que temas que debemos profundizar si o si serian: el miedo a la muerte y el mal
ResponderEliminarencontre un autor contemporaneo que aborda este tema
“Dios no es otra cosa que una invención del hombre para satisfacer sus irrealizables anhelos de infinidad, para mitigar su miedo a la muerte y su angustia frente a la desesperación. El deseo de la inmortalidad y las religiones no son más que el intento del hombre por escapar de la alienación y el sufrimiento causados por un orden económico, injusto y explotador. Todo lo demás son mitos sobre mitos, y es bien sabido que los mitos responden siempre a situaciones reales idealizadas bajo la forma de una historia atrayente."
Matías Mau
acerca del tema del miedo a la muerte estaba buscando otras referencias ... lo que dice Freud acerca de esto segun el la creacón de Dios estaría justificada como la respuesta al anhelo de infinutud del hombre
ResponderEliminary otro autor
“Dios es el espejo del hombre.” “Dios es lo íntimo que se revela, la manifestación de la esencia del hombre; la religión constituye una revelación solemne de los tesoros escondidos del hombre, la pública confesión de sus secretos de amor.” “Todas las calificaciones del ser divino son calificaciones del ser humano.” Dios no es sino “el ser del hombre liberado de los límites del individuo, los límites de la corporeidad y la realidad, y objetivado, es decir, contemplado y adorado como otro ser, distinto de él”. La esencia del cristianismo, Feuerbach
quizas tomando el tema del castigo y el miedo como reperrcute en creen en dios o no? eso k al comienzo daba sentido, a traves de sus propias "reglas" aleja a las personas haciendo que estas busquen otros "seres como dioses"
ResponderEliminarbuena idea
ResponderEliminaralgo asi como lo que discutimos hace un tiempo sobre la busqueda en primera instancia del heroes pero que hoy en dia hasta el sentido de ellos se ah perdido y se buscan los antiheroes.
entonces...
ResponderEliminartomando lo que dice la pancha sobre lo que habla Nietzsche sobre la perdida del sentido del cristianismo al instaurarse y al explotar tanto el tema del miedo y el castigo, como el ser humano lo busca en otras formas que se le asemejan...como el heroe tambien es desplazo para ser sustituido por el antiheroe.
en los tiempos de hoy (posmodernismo)ya no se busca una imagen "superior" al ser humano, la perdida del sentido del cristianismo hace que el ser humano se vuelva más esceptico y esto a su vez hace que busque imagenes semejantes a él, o quizas, por decirlo de algun modo, en seres más reales, mas "terrestres" y/o más humanos. Es en esta busqueda que tambien es desterrado la imagen del Heroe, ya que también posee atributos "sobrehumanos" como dios.
ResponderEliminarohhh me gusto eso de volcarnos más hacia la era posmoderna (asi como lo mencionarion anteriormente), y por eso mismo, para hacerlo más concreto podriamos elegir un "objeto" de estudio que respresente aquella perdida de sentido de dios o de lo sobrehumano y la busqueda de algo más terrenal.
ResponderEliminary para poner mayor enfasis en la era posmoderna, tomemos un objeto propio de estos tiempo, como algo parte de nuestra industria cultural como el cine o la tv
ResponderEliminarsi esta bueno eso de un caso conreto.no sé cual podria ser.talvez algun personaje de alguna pelicula o algo asi....
ResponderEliminarsobre lo de nieztche..ahora lo tengo en mis manos.
dice, con respecto al castigo, el mas alla, :
"cuando no se sitúa en la vida su centro de gravedad, sino en el "más allá", en la nada, se le despoja a aquella de su centro de gravedad. la gran mentira de la inmortalidad personal le quita al instintotodo lo que tiene de razón, de naturaleza. desde ese momento todo lo que hay en los institnos de beneficioso, de favorecedor de la vida y de asegurador del futuro, despierta desonfianza.(***estos valoresno se refiere niezsche a los prpuestos por el cristianismo para ser un buen samaritano, sino a los verdaderos valores buenos del ser humano, como alguien que busca estar bien y vivir bien y satisfecho, algo contra lo que está la iglesia, dice él). el sentido de la vida se convierte entonces en vivir de manera que ya no tenga sentido vivir."
o esta tambien sobre el pecado
ResponderEliminar"el pecado (...)esa forma por antonomasia que tiene el hobmre de deshonrarse a si mismo, fue inventado para hacer imposible la ciencia, la cultura, y todo lo que puede haber en el hombre de elevado y de aristocrático. el dominio del sacerdote se hace posible gracias a ese invento que es el pecado"ç
y sobre el personaje del que estabamos hablando, podría ser un loco famoso...no se si un super heroe, ya k komo mencionaron lo del antiheroe, no puede ser por ejemplo spider man, jojo,,,el es como perfecto y sobrenatural, ....
en volá House :S. es bien famoso y la gente lo ama...todos quieren ser como él....
mmmmm?????????
ResponderEliminarno sera un poco superficial? de como unirlo?
NO! como superficial? esta preciso
ResponderEliminarsi keremos hablar sobre el antiheroe en respuesta a la nueva busqueda de sentido de la posmodernidad...en caja perfecto
si bien parece una simple serie sobre medicina, el personaje principal tiene caracteristicas muy particulares, es como una amalgama entre lo terrenal o lo sobrenatural pero aterrizado
se entiende?
por ejemplo, es un viejo huraño, apatico, frio, y muchas veces cae la indiferencia con el resto de la humanidad, una especie de repulsión hacia ella,pero aun así salva vidas, es el mejor en lo que hace, y dentro de la historia misma el resto de los personajes lo enaltecen, esto si lo extrapolamos al plano del espectador sucede de igual forma. Son muchos los fanaticos que lo siguen como el ser humano con una capacidad superior a la normal y se quiere ser como él. Así como tambien hay personas que detestan este personaje.
Podriamos analizarlo un poquito más, definir bien sus caracteristicas para hacer la diferencia del heroe con el antiheroe, y planteado a la vez como el nuevo dios posmoderno, el ideal del ser humano de hoy, que tiene la misma gran caracteristica que el dios del cristianismo...es verosimil.
este personaje de house es un tipo al que todos admiran y queiren ser como él, nun ca se equivoca, es seco, es buenisimo .
ResponderEliminaren él hay una especie de figura de Dios humano, lo sabe todo, todo lo soluciona, pero tiene defectos, por lo k no es perfecto, como el dios cristiano
siiii, me gusta mucho la idea chiquillas. House es lo que las personas quisieran ser pero como hay conciecia de que no todos pueden ser unos genios lo anmiran y lo divinizan. ademas en él hay un juego entre su genialidad y tambien en que el hombre salva vidas por lo tanto, al igual que Dios, la vida de las personas por lo menos de sus pacientes, esta en sus manos.
ResponderEliminares un buen ejemplo del cual podemos tomarnos
hagamoslo !!
y unas de las otras cosas bacanes que tiene
ResponderEliminares que a lo largo de la serie ( si es que alguien la ha seguido completa) esta constantemente siendo comparada con dios, siempre esta en una especie de lucha con él, por un lado por el personaje es ateo, pero aun asi lucha con él, en una especie de lucha de fuerzas quien es mejor. En algunos capitulos se plantea casos sobrenaturales o soluciones milagrosas, pero House siempre lucha por demostrar todo con la ciencia. Demostrar que todo tiene una razón y que las cosas sobrehumanas no existen.
de hecho como k en el anticristo se plantea que el cristianismo es el enemigo de la ciencia, y House es médico, por lo que entonces se reafirma una alteridad, una opción al dios cristiano....
ResponderEliminares representante de la ciencia que ahora es quien soluciona todo en la tierra, todo es cientifico y logico...
hay unas citas de un texto que habla de la representacion, que las pusimos con las chiquillas porque tiene que ver con lo de house y su afinidad con el espectador para que les echen una marada
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